El webinario: La era del aprendizaje digital

La cultura moderna se basa en el principio del intercambio de información. En los inicios de la civilización, la comunicación personal era suficiente: la gente prehistórica se reunía y se transmitían información importante entre sí, creando medios de comunicación social arcaicos. Los miembros de la comunidad experimentada compartieron sus experiencias con el resto, mientras que todos podían expresar su opinión o hacer preguntas.

En la antigüedad progresista, tales reuniones tomaron una forma completa y se conocieron como seminarios. Con el tiempo, tanto el nombre como el formato de esas reuniones siguen siendo casi idénticos. Como regla general, los seminarios consisten en uno o varios oradores clave que promueven información importante para la audiencia.

En la actualidad, en la era de la globalización y el rápido desarrollo de las tecnologías, resulta cada vez más difícil celebrar reuniones privadas, ya que la agilidad y la desunión territorial tienen su peso. Los oradores calificados no pueden estar presentes en varios lugares al mismo tiempo o moverse a la velocidad del rayo de un lugar distante a otro. Sin embargo, las tecnologías modernas de telecomunicaciones ayudan a la gente a conectarse.

Características del webinario

Hoy en día, los seminarios en línea o los webinarios se encuentran entre las herramientas más eficaces para la capacitación y los negocios a distancia.

El webinario puede tener varias definiciones, sin embargo, desde nuestro punto de vista, la siguiente definición es la más correcta:

Un webinario es una sesión de capacitación grupal en línea.


Webinario 2
Webinario 3

Las comunicaciones en vivo son difíciles de reemplazar, pero las tecnologías de los webinarios pueden hacer que el proceso de conferencias sea lo más cercano posible a la realidad, con las características de los webinarios que evolucionan a medida que se desarrolla la tecnología.

El webinario implica, en términos generales, toda una gama de posibilidades:

  • Soporte para conferencias de audio y video en tiempo real para múltiples usuarios (los participantes pueden ver y oír a varios oradores).
  • Presentación de diapositivas.
  • Pizzara digital.
  • Chat de texto.
  • Streaming y grabación (los archivos de video pueden ser utilizados más tarde como lecciones de video).
  • Gestión remota de reuniones.
  • Colaboración en documentos compartidos.
  • Compartición de contenidos.
  • Votaciones y encuestas.
Webinario 4

Los webinarios modernos pueden incorporar características como la preinscripción de participantes, invitaciones de calendario, opciones de señalización digital, integración con equipos de salas de conferencias, etc. Los webinarios deben ser sencillos para que los usuarios se unan a la reunión sin esfuerzo.

Webinario TrueConf 2
Webinario TrueConf 4
Webinario TrueConf 3

Las características mencionadas anteriormente no son obligatorias para todas las plataformas de webinarios: de hecho, la mayoría de las plataformas ofrecen una funcionalidad bastante limitada.

Los primeros intentos de organizar sesiones de comunicación colectiva sin presencia personal se realizaron utilizando las redes telefónicas ordinarias. Las llamadas grupales resolvieron en parte el problema de la comunicación a distancia, pero no pudieron sustituir de ninguna manera a los seminarios reales, ya que resultó que no se puede transmitir tanta información por voz. Gracias a las conferencias telefónicas, un grupo relativamente grande de personas podía asistir a una conferencia e incluso hacer preguntas relevantes, pero no habían aspectos tan cruciales como la colaboración de documentos, la presentación de diapositivas, sin mencionar el contacto visual. Como opción, se podían enviar por correo electrónico copias idénticas de los materiales impresos a todos los participantes en los debates telefónicos antes de cada llamada grupal, pero se pierde flexibilidad y eficiencia. Además, estas llamadas telefónicas eran muy difíciles de organizar y sincronizar (pasar páginas, buscar las diapositivas necesarias simultáneamente, etc.).

Conferencia telefónica

Una historia del webinario: educación para todos

Los seminarios a distancia de alta calidad siempre han sido esenciales en el ámbito educativo. Junto con el inicio de la revolución científica y tecnológica en la década de 1950, los países económicamente desarrollados se enfrentaron a una escasez tangible de expertos en informática. Al mismo tiempo, las universidades clásicas tenían un número limitado de plazas y no podían aumentar drásticamente su productividad. En los Estados Unidos, se planeó resolver este problema mediante la comercialización de tecnologías informáticas y redes de transmisión de datos digitales. Los estudios a largo plazo en este sentido dieron lugar a PLATO (Lógica Programada para Operaciones de Enseñanza Automatizada) que fue desarrollado por un grupo de expertos de la Universidad de Illinois y de Control Data Corporation. Esta tecnología puede ser llamada básicamente un prototipo de los seminarios en línea modernos (webinarios). El PLATO se implementó por primera vez a principios de la década de 1960 y se utilizó en forma modificada hasta el 2006.

Por primera vez en la historia, una sola plataforma logró unir y promover características tales como un foro web, chat en línea, servicio de mensajería instantánea, correo electrónico, escritorio remoto, colaboración de documentos y mucho más. Inicialmente, la discusión de voz no estaba disponible, pero las versiones posteriores también obtuvieron esta característica. En 1975, PLATO permitió organizar una reunión o conferencia de red para un máximo de 100-150 participantes. Sin embargo, el principal problema eran las limitaciones de la red local: su funcionamiento requería una costosa computadora central, y cada punto final de usuario costaba mucho dinero: $12.000 a mediados de la década de 1970 (equivalentes a unos $60.000 en 2018), lo que limitaba considerablemente la cobertura de la audiencia.

PLATO condujo a muchos avances en la tecnología del aprendizaje. Los seminarios web, tal como se conocen en la actualidad, se impulsaron en la década de 1990, el período de los canales de transmisión de datos mundiales asequibles basados en los protocolos TCP/IP. Una de las primeras soluciones de este tipo fue CU-SeeMe, diseñada para integrar las escuelas de educación general de los Estados Unidos. Permitió organizar videoconferencias basadas en canales de conexión pública. Este sistema también estaba destinado a la educación a distancia y a la celebración de seminarios a distancia en tiempo real.

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Versiones de PLATO (©Wikipedia)

El siguiente gran paso en la historia del desarrollo de los webinarios fue el LiveShare Plus desarrollado por PictureTel en 1995 (adquirido por Poly en 2001). El software se instaló en una computadora basada en Windows y proporcionó mensajes de texto, escritorio remoto, pizarra digital, intercambio de archivos y otras características.

El precio era relativamente asequible: poco menos de $250 por una licencia de una computadora (equivalente a $400 en 2018). Un año después, Microsoft había estado comercializando su propio cliente de comunicación NetMeeting con una funcionalidad similar, que se incorporaba directamente en Internet Explorer, formaba parte integral del mismo y no requería la compra de una licencia adicional. Sin embargo, tanto LiveShare Plus como NetMeeting no proporcionaban conferencias de voz. Tal característica apareció en el Auditorium presentado por PlaceWare (que se separó de Xerox PARC) en 1997. Una licencia de una computadora costó $150. Además de dicha funcionalidad, también era posible compartir imágenes gráficas y presentaciones en línea, tomar notas, dejar comentarios en el chat y hacer observaciones de audio. Al mismo tiempo, una versión posterior de este producto permitió unir a una audiencia de hasta 1.000 personas en un seminario o conferencia por primera vez en la industria.

PictureTel LiveShare Plus

Usuario de PictureTel LiveShare Plus en el trabajo
(©Telestar Corp.)

PlaceWare

PlaceWare Auditorium, la primera plataforma de seminarios web capaz de reunir hasta 1.000 participantes (©SlidePlayer)

Otras empresas también comercializaban soluciones similares. Más o menos al mismo tiempo, se empezó a utilizar el término "webinario", formado por la fusión de las palabras "web" y "seminario". A finales de los años 90 y principios del 2000, hubo intentos de apropiarse de este nombre. En 1998, un tal Eric R. Korb registró la marca WEBinar (Certificado Nº 75478683, USPTO), cuyos derechos fueron transferidos a InterCall. En 2006, Learn.com registró el término "webinar" como un TM (Certificado Nº 78952304, USPTO). Sin embargo, en 2007 se cancelaron ambas solicitudes y desde entonces la palabra "webinario" es de dominio público en muchas variaciones.

En febrero de 1999, ActiveTouch puso en marcha el primer servicio de seminarios web con la comunicación por vídeo del WebEx Meeting Center, y cambió su nombre a WebEx ese mismo año.

El primer servicio del webinario

Interfaz del Cisco WebEx Meeting Center (©Flickr)

Sin embargo, las tecnologías para los seminarios en la web comenzaron a desarrollarse más activamente en paralelo con la penetración generalizada del acceso a la banda ancha, que hizo que las videoconferencias fueran accesibles para todos. En 2003, Citrix adquirió Expertcity con sus productos GoToMyPC y GoToAssist, a partir de los cuales un año después se creó Citrix GoToMeeting, su propia solución de webinarios. En 2005, Adobe Connect (basado en las soluciones de Macromedia, la empresa que había adquirido) ofreció lanzar Adobe System. En 2007, Cisco adquirió WebEx por 3.200 millones de dólares, lo que dio un impulso adicional al desarrollo del producto. A partir de este punto, el marketing de soluciones de webinarios adquiere un aspecto moderno. Hoy en día, hay más de 50 soluciones diferentes de conferencias web en el mercado.

¿Cómo seleccionar la plataforma del webinario?

Un webinario requiere que todos los públicos tengan un software especial: ya sea una aplicación patentada o una aplicación integrada directamente en su navegador. Este último caso puede ejemplificarse con la tecnología Flash creada en 1996. Hasta hace poco, esta tecnología se ha utilizado con bastante éxito para organizar webinarios. Sin embargo, una serie de defectos significativos (debido a las características básicas de esta tecnología) llevó al hecho de que incluso Adobe Systems declaró a Flash obsoleto. En 2013, las actualizaciones para Android dejaron de publicarse. Para el 2020, se planea terminar oficialmente el ciclo de vida de todas las demás opciones de software. Los defectos de Flash incluyen una carga innecesariamente alta en el procesador central, baja eficiencia del Flash Player, fallas frecuentes de las aplicaciones debido a un pobre control de errores, etc. Como resultado, los webinarios basados en Flash se utilizan cada vez menos. Ahora están siendo reemplazados por WebRTC compatibles con Google, Mozilla, Opera Software y permiten realizar webinarios directamente desde el navegador.

Al mismo tiempo, la WebRTC tiene sus defectos que no siempre permiten utilizar esas soluciones para organizar seminarios en línea con todas las funciones y con una gran audiencia. Por ejemplo, es difícil organizar la presencia y presentación simultánea de varios oradores o enviar una invitación para convertir en orador a un oyente que quiera hacer una pregunta a través de un enlace de video. Las dificultades están relacionadas con el hecho de que la transcodificación debe ejecutarse en el servidor. Como resultado, el precio de los webinarios con un gran número de personas será muy elevados. Además, WebRTC no ofrece herramientas de captura y visualización de contenidos (con la excepción de Chrome y Firefox actualizados), lo que significa que un proceso de capacitación completo requerirá productos de software de terceros, por no hablar de un software que debe ser instalado para un anfitrión. Por lo tanto, se considera que los webinarios basados en software patentados por empresas de renombre son los más populares. Algunos ejemplos son Adobe Connect, Cisco WebEx, Fuze Meeting, IBM Sametime, TrueConf, Zoom, etc.

Sin embargo, hay diferencias significativas, por ejemplo, los tipos de sistemas operativos admitidos (no todos ellos son compatibles con Linux o MacOS), el inicio de sesión móvil, la protección y el cifrado de datos, la compatibilidad con software adicionales de terceros, etc.

Otra característica importante es el número máximo de conexiones admitidas, que determina cuántos usuarios podrán participar en los webinarios. Este indicador varía desde unas pocas docenas (Google Meet, TeamViewer) hasta varios miles (WebEX, Adobe Connect). Un indicador importante es el número de posibles oradores, que también varía significativamente dependiendo de la plataforma.

Adobe Connect, una plataforma diseñada para organizar y celebrar webinarios, puede admitir hasta 80.000 participantes (hasta 1.500 usuarios activos) ©Adobe

No se trata tanto de limitaciones técnicas, sino del hecho de que un gran número de participantes en el webinario no siempre tiene el mejor efecto sobre su calidad. Según la experiencia, si más de 50 usuarios participan en un seminario en línea, las habilidades del orador y su capacidad para retener a la audiencia juegan el papel fundamental. Después de todo, responder a las preguntas de varias docenas de personas puede extenderse dramáticamente con el tiempo, mientras que los webinarios tienen una duración óptima de hasta uno hora y media. En este sentido, los webinarios no son muy diferentes de los seminarios de legado.

TrueConf is one of the few webinar platforms that supports UltraHD quality.

El futuro de los webinarios

¿Cuál es el futuro de los webinarios? Hay varias formas de avanzar. En primer lugar, se trata de una transición masiva a las plataformas móviles, ya que el acceso inalámbrico a internet de banda ancha se está generalizando gracias a las redes de nueva generación. En segundo lugar, es el soporte para para el video de cada vez más alta calidad (Ultra HD+). Gracias a la mayor calidad, se visualiza más información de los webinarios, por ejemplo, infografías ricas (tanto dinámicas como estáticas) o videoclips mostrados durante las presentaciones. Las aulas suelen tener instaladas pantallas LED o paredes enteras de video, que requieren la visualización de contenidos relevantes. Otra forma es la automatización de las plataformas de webinarios, que permite salvar a los moderadores de su rutina: envío de invitaciones y recordatorios, registro de participantes, facturación, etc. Además. los webinarios se integran cada vez más con otros canales de información, por ejemplo, las secuencias de eventos pueden incorporarse directamente al sitio web del usuario, mostrarse en YouTube o formar parte de una plataforma de aprendizaje a distancia o de una empresa.

Sea como sea, vemos que cada vez se genera más información en el mundo moderno con cada vez menos tiempo para recibirla y procesarla. En esta difícil situación, el webinario es la herramienta que le permite encontrar un compromiso bastante bueno y le da la oportunidad de obtener nuevos conocimientos sin perjudicar a su negocio principal.